Hacia el Cabo de la Vela II

Continuando el viaje, para ir desde Riohacha al Cabo de la Vela (si no vas en carro) hay dos opciones: la cara y la económica. La cara es comprar un tour que cuesta mínimo desde los $250k por persona y te hacen un recorrido por las minas de sal y el Cabo, de uno o dos días. Sinceramente, más allá de que sea costoso me parece un desperdicio porque no te dejan disfrutar el tiempo que realmente quieres, y que por experiencia propia se necesita. Así que vayámonos por la opción económica.

Para empezar, mucha paciencia y bloqueador, si eres un viajero de afanes y de querer todo ya, mejor no hagas este viaje. Para todos los demás, y agradeciendo a mi amigo Jos (si me lee) y al hotel donde me quedé, aquí unas indicaciones simples para llegar.

Desde Riohacha pagas un taxi ($5k) que te dejen en cuatro vías (así suelen decirle al cruce de vías, no sólo en Riohacha sino de ahí en adelante), o también simplemente donde están los carros que te llevan a Uribia. Este lugar queda frente a unos talleres mecánicos y los carros salen hasta que se complete el cupo de 4 personas, así que puede tomar un tiempo. En nuestro caso fue cuestión de bajarse de uno para subirse al otro y salir. Es aproximadamente 1h30 y te cobran $15k.

Uribia, la llamada “capital indígena de Colombia” no considero que sea un sitio turístico, es una pequeña ciudad muy normal. Bueno, allí en el sitio oficial que salen las camionetas para el Cabo y Punta Gallinas nos dejaron y la espera fue bastante larga. Había una camioneta para más o menos 8 personas y obviamente debía salir con el cupo lleno. Esperamos cerca de 1h hasta que decidimos (por buena idea de mi compañero) ir en un bicitaxi hasta “cuatro vías” (pero de Uribia), a solo 5 minutos, y esperar allí otra camioneta.

Las carreteras para esa parte de la Guajira son mayormente destapadas, con mucha piedrita, por lo que es mejor ir en camioneta y mucho mejor si es una 4×4 o “burbuja” como le dicen a todas allá. En la primera camioneta que pensábamos irnos, de más capacidad, era de esos puestos que quedan frente a frente, y afortunadamente no nos fuimos en esa porque el recorrido es largo y con muchos saltos. En este sitio, “cuatro vías” también salen camionetas, sólo que no es el sitio oficial, pero es mejor, más rápido. Así que en 20 minutos salió una, debían ir 5 personas pero salimos cuatro, asumiendo entro todos el costo del pasaje faltante para no esperar más. Así, el costo es de $20k, más $5K que decidimos asumir.

Para nuestra fortuna, uno de los pasajeros debía ir hasta una empresa al otro costado, por lo cual desviamos y tuvimos un recorrido gratuito conociendo otra parte de la Guajira. Finalmente llegamos al Cabo (recorrido normal aprox. 1h30). Nos dejan en la posada “Pujuru”, también recomendada, en la que ofrecen habitación con cama o sitio con hamaca. La habitación está por los $60k, las hamacas por ¿$30k. Las comidas no están incluidas pero allí mismo hay un restaurante, no hay muchos en el sector, así que siempre es bueno garantizarlo. Desayunos por $6k y almuerzos y cena por los $20k. Las bebidas generalmente se encuentran por los $5k, y ojo, mucha coca-cola (horror!).

Como ya deben saber, la Guajira en general carece de servicio eléctrico y de agua potable suficiente, así que en el Cabo no hay electricidad sino de 18:00 a 22:00 gracias a una planta eléctrica. Agua potable mejor llevar o comprar allá, y por supuesto el agua del baño hay que economizarla.

Allí existen 3 lugares principales para visitar. En esta oportunidad comentaré sobre el primero: El Faro.

Siempre es mejor llegar temprano al Cabo para aprovechar el día. Así que fuimos caminando hacia el faro. Si no les gusta caminar o presentan alguna dificultad, existe el mototaxi que por $5k te llevan a uno de estos destinos, o a varios por supuesto incrementando el valor. Caminar por estas playas sencillamente es genial, se disfruta de la brisa, un mar tranquilo prácticamente sin olas en el cual puedes hacer una pausa para bañarte (no en el sector de kitesurfing, claro), luego seguir caminando y llegar al faro, donde la vista en cualquier momento del día es estupenda, pero lo tradicional es ver allí el atardecer, es majestuoso, así que mejor evitar contratiempos.

Llegar al faro no es difícil, hay dos caminos bastante visibles y cualquiera de los dos es seguro, uno (por la playa) es más directo. El otro te permite ver otros paisajes y llegar al segundo destino, que comentaré en otro post.

Mucho sol, claro, pero no un calor sofocante. Con buen bloqueador, buena hidratación, calzado cómodo y tu cámara, disfrutarás un lugar como ningún otro.

Importante que, si piensas ver el atardecer, te asegures de tener batería suficiente en tu celular o de llevar una linterna de baterías, porque para el regreso es muy oscuro, nada por qué alarmarse, pero siempre es importante ver dónde pisas. El poco alumbrado es el de las posadas y no hay muchas y no por toda la playa de regreso, pero como dije, igual se llega. Y si quieres aprovechar aún más la noche, luego de las 22:00 que quitan la electricidad, puedes salir a ver el magnífico cielo que se prende para ti, un montón de estrellas, imperdible.

Les dejo algunas fotos de este primer día y hasta pronto!

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Una respuesta a Hacia el Cabo de la Vela II

  1. Alexis dijo:

    y sobre el parque tairona, y el encuentro de caminos pasados

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